CUIDANDO NUESTRO CAMINAR EN CRISTO
- Alfredo J Santi
- hace 2 días
- 1 Min. de lectura

En nuestra travesía con Jesús, no todo lo que aparenta ser entrega realmente viene de un corazón sincero. A veces, sin darnos cuenta, el ego se disfraza de servicio, y lo que hacemos "para Dios" empieza a girar sutilmente alrededor de nosotros mismos.
Podemos hablar, servir, enseñar o compartir nuestro testimonio, pero con el deseo oculto de ser vistos, reconocidos o aprobados. Así, lo que parecía adoración se mezcla con una silenciosa vanidad.
La Biblia nos enseña que Dios no solo ve nuestras acciones, sino también la verdadera intención de nuestro corazón. Él percibe lo que otros no pueden.
Por eso, más que enfocarnos en lo que hacemos, debemos prestar atención a desde dónde lo hacemos. Que nuestro servicio no sea una exhibición del "yo", sino un reflejo genuino de Cristo en nosotros.
Porque al final, el verdadero camino en Él no busca ser visto,
sino agradar a Aquel que ve en lo secreto.



Comentarios