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DIOS FIEL QUE ESCUCHA, SANTIFICA Y SOSTIENE

Foto del escritor: Alfredo J Santi
Alfredo J Santi
24 ago
3 min de lectura

Ministerio Internacional: La Biblia, El Manual de Vida


Dios fiel que escucha, santifica y sostiene

Hay días en los que necesitamos recordar tres cosas importantes:

  1. Dios escucha cuando clamamos,

  2. Su misericordia nunca falla y

  3. Nuestras vidas son suyas.


Los Salmos 116–118 nos llevan de la angustia al agradecimiento, la confianza y la celebración. Los salmistas no hablan de una fe alejada de la realidad; hablan de un Dios que escucha cuando su pueblo clama, que nos libera de la angustia y que merece nuestra gratitud.

“Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.” Salmo 116:1 — RVR1960

El Salmo 117 nos muestra que la misericordia de Dios no tiene límites. Su fidelidad es eterna.


Y el Salmo 118 nos recuerda:

“Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.” Salmo 118:24 — RVR1960

Pero no solo los Salmos nos hablan hoy. 1 Corintios 7:1–19 nos lleva a vivir nuestra fe en lo cotidiano, especialmente en nuestras relaciones, matrimonios, pureza y responsabilidades ante Dios.

Pablo nos enseña que seguir a Cristo no es solo cantar, orar o tener momentos espirituales. Nuestra relación con Dios debe cambiar cómo vivimos y tratamos a los demás.


1. Dios escucha y merece nuestra gratitud:

El Salmo 116 nos habla de personas que han pasado por momentos difíciles, pero también han visto la respuesta de Dios.

La reacción correcta ante la fidelidad de Dios no es olvidar lo que Él hizo cuando las cosas mejoran. Es recordar, agradecer y vivir acorde a esa misericordia.


Preguntémonos hoy:

¿Estamos buscando a Dios solo cuando necesitamos ayuda, o también vivimos agradecidos cuando Él ya nos ha sostenido?


2. Su misericordia permanece:

El Salmo 117 es corto, pero dice algo enorme: la misericordia de Dios es eterna.

  • Las circunstancias cambian.

  • Las emociones cambian.

  • Las personas pueden cambiar.

  • Pero la fidelidad de Dios no depende de lo que pase a nuestro alrededor.


Por eso podemos acercarnos a Él incluso cuando no entendemos lo que está pasando.


3. Dios abre camino y nos llama a confiar

El Salmo 118 celebra cómo Dios actúa y dice que Él es bueno.

“Alabad a Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia.” Salmo 118:1 — RVR1960

Confiar en Dios no significa que nunca tendremos problemas. Significa reconocer que Dios sigue siendo Dios incluso en medio de ellos.

Por eso podemos decir: Este es el día que hizo Jehová.

No porque todo sea perfecto, sino porque Dios sigue presente y podemos confiar en Él.


4. Nuestra fe también debe verse en nuestra manera de vivir


En 1 Corintios 7:1–19, Pablo habla sobre el matrimonio, la sexualidad, la fidelidad y nuestras responsabilidades en las relaciones.

El punto no es solo seguir reglas. Es entender que nuestra vida pertenece a Dios.

La fe cristiana afecta nuestras decisiones privadas, nuestros compromisos, cómo nos relacionamos y nuestra responsabilidad con los demás.


Por eso el mensaje de hoy se resume así:

Dios escucha nuestras oraciones, pero también

Espera que nuestra vida refleje su fidelidad.

  • No basta con pedirle a Dios que nos ayude.

  • Debemos dejar que Él cambie nuestra forma de vivir.


Para meditar:

¿Qué ha hecho Dios por nosotros que no debemos olvidar?

¿Hay alguna área de nuestra vida en la que necesitamos confiar nuevamente en su fidelidad?

¿Estamos viviendo nuestras relaciones de una manera que honra a Dios?

¿Existe alguna decisión personal que necesite ser sometida nuevamente a la voluntad de Dios?


Acción de hoy:

Tomemos unos minutos para hacer tres cosas:

  1. Recordemos una ocasión en la que Dios nos sostuvo o nos libró.

  2. Agradezcamos específicamente por esa obra.

  3. Entreguemos a Dios una relación, preocupación o decisión que necesitemos poner bajo su voluntad.


No solo recordemos lo que Dios hizo. Dejemos que su fidelidad produzca una respuesta en nuestra vida.


Oración:

Señor,

Gracias porque escuchas nuestra voz y

conoces nuestras necesidades aun antes de expresarlas.

Gracias porque tu misericordia permanece para siempre y

porque no nos abandonas en los momentos de angustia.

Ayúdanos a recordar tus obras y a no olvidar tu fidelidad.

Enséñanos a vivir cada día con gratitud, confianza y obediencia.

Guarda nuestros corazones, nuestros pensamientos y nuestras relaciones. Ayúdanos a honrarte en nuestra vida privada y pública, en nuestras decisiones

y en la manera en que tratamos a los demás.

Que nuestra fe no sea solamente palabras,

sino una vida que refleje que pertenecemos a Cristo.

Hoy declaramos con confianza:

“Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.”

En el nombre de Jesús.

Amén.

Palabra final:

Amados hermanos y hermanas: Dios escucha. Dios es fiel. Dios sostiene.

No permitamos que las dificultades de hoy nos hagan olvidar las misericordias de ayer.

Caminemos confiando en Él, vivamos para agradarle y permitamos que nuestra manera de vivir sea una respuesta a la gracia que hemos recibido.


Que tengamos un día lleno de Su paz, Su gozo y Su presencia.

Ministerio Internacional: La Biblia, El Manual de Vida

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