DIOS GUARDA A LOS QUE CONFIAN EN ÉL Y CUMPLE SUS PROPÓSITOS A PESAR DE LAS CONSPIRACIONES.
Actualizado: 25 jul

Mensaje del Día
Introducción:
¡Buenos días!
Bienvenido a un nuevo Mensaje del Día del
Ministerio Internacional: La Biblia, El Manual de Vida.
Cada día, al abrir las Escrituras, descubrimos que Dios sigue hablando con claridad a nuestras vidas. La lectura de hoy nos recuerda que, aunque enfrentemos dificultades, oposición o incertidumbre, el Señor permanece fiel. Hoy meditaremos en Salmos 31 y 32, junto con Hechos 23:16–35.
Aunque fueron escritos en contextos muy diferentes, estos pasajes nos muestran una misma verdad: Dios es el refugio de quienes confían en Él, perdona al que se arrepiente, sostiene al que confía en Él y cumple sus propósitos por encima de cualquier circunstancia. Con el único propósito, de que se cumpla lo que Él, ha determinado para nuestras vidas.
Lectura: Salmos 31–32 y Hechos 23:16–35.
Hay momentos en los que parece que las circunstancias están fuera de control. David experimentó persecución, traición y angustia, pero declaró:
«En tu mano están mis tiempos.» (Salmo 31:15)
Su seguridad no dependía de sus enemigos, sino de la soberanía de Dios.
En el Salmo 32, David añade otra verdad fundamental: el verdadero alivio no llega cuando cambian las circunstancias, sino cuando el pecado es confesado y perdonado. Un corazón reconciliado con Dios encuentra una paz que ninguna situación externa puede quitar.
Por eso el salmista dijo: «Mientras calle se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día». Salmo 32:3, y también dijo que meditó en lo siguiente: «Mi pecado te declaré, y no encubrí ni iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y Tú perdonaste la maldad de mi pecado». Salmo 32:5.
En Hechos 23:16–35 vemos esa misma realidad en la vida del apóstol Pablo. Más de cuarenta hombres habían jurado matarlo, pero Dios utilizó a un joven, el sobrino de Pablo, al tribuno romano y a una escolta de 200 soldados, 70 jinetes y 200 lanceros para frustrar el complot delante del gobernador Félix. El cual era el procurador romano de la provincia de Judea, donde estaba Jerusalén y también llegaba su jurisdicción a Samaria.
Lo que parecía una conspiración perfecta no pudo detener el propósito de Dios. La enseñanza es clara:
Quien pone su vida en las manos de Dios puede descansar.
Él perdona al arrepentido, protege a sus hijos y dirige la historia
para que se cumpla su voluntad.
Ningún pecado confesado queda sin perdón, y ningún plan humano
puede frustrar el propósito que Dios ha determinado.
Oración:
Padre, hoy pongo mi vida en tus manos. Gracias por el perdón que das al que se arrepiente y por la seguridad de que Tú gobiernas sobre cada circunstancia. Ayúdame a confiar en Ti aun cuando no entienda lo que sucede, sabiendo que ningún plan del hombre puede impedir el cumplimiento de tu voluntad.
En el nombre de Jesús. Amén.
Despedida:
Gracias por acompañarnos en este Mensaje del Día. Nuestra oración es que la Palabra de Dios fortalezca tu fe, renueve tu esperanza y te impulse a caminar cada día más cerca del Señor.
Te animamos a leer hoy completos los capítulos Salmos 31 y 32, y Hechos 23:16–35, permitiendo que sea la propia Palabra de Dios la que fortalezca tu fe. La transformación de una vida comienza cuando hacemos de la Palabra de Dios nuestro alimento diario.
Si este mensaje edificó tu vida, compártelo con tu familia y amigos para que ellos también sean alentados por la verdad de las Escrituras.
Nos encontraremos, si Dios lo permite, en el próximo Mensaje del Día.
Que el Señor te guarde, te dé paz y afirme tu corazón en su gracia, dirija cada uno de tus pasos. ¡Hasta el próximo Mensaje del Día!
Ministerio Internacional: La Biblia, El Manual de Vida
"Cuando nuestra vida está en las manos de Dios,
el perdón trae paz y su propósito siempre prevalece."
Dios les bendiga



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